jueves, 27 de octubre de 2016

Camino

No me esta alcanzo el tiempo para escribir, en realidad no es eso, es que no alcanza el tiempo para actualizar, para escribir siempre hay tiempo, para traspasar y publicar no mucho.
Los días debiesen ser más largos, las horas tener más minutos, y los minutos más segundos, pero si me detengo a pensar en eso, se me pasan los segundos, los minutos, las horas y los días y quedo con menos tiempo del escaso tiempo que poseo.

Pensé mucho tiempo que el camino era tedioso y agotador.
Estaba cansada de caminar, eso era lo que yo creía.
Eso era lo que creía creer.
No me detenía a contemplar la belleza del paisaje, de lo que rodea todo el camino.
Corría, desesperadamente, buscaba atajos y así era como perdía cada vez más el rumbo.
Como llegaba a ciertos puntos en que no tenía noción de hacia dónde me dirigía, iba tan rápido que no recordaba mi destino, es más, no recordaba mi origen.
Dentro del largo caminar que es la vida, hay un punto que jamás se debe olvidar.
Creo que con el tiempo me he dado cuenta de eso.
Origen.
Punto de partida.
Inicio.
Esas palabras son claves.
De dónde vienes, cuáles son tus motores y porque estas caminando.
Creo que es lo más trascendental, creo que no se debe olvidar.
El fin de tu camino jamás llegará, nunca sabrás muy bien cuando será el final, creo que de eso se trata el camino, el largo viaje de la vida, siempre creemos o tenemos cierta certeza de hacia dónde vamos, donde queremos llegar.
Pero el camino tiene demasiadas cosas increíbles, demasiadas cosas hermosas, maravillosas y encantadoras, atrapantes, y que nos dejan en algunas ocasiones sin aliento.
Pero creo que esa es la gracia de caminar sin prisa, de no tener un destino fijo, más que eso, de no temer al hecho de cambiar el rumbo en algún momento, tener siempre la opción de poder quedarte contemplando la belleza del paisaje.
Ir sin prisa te da la posibilidad de detenerte cuanto tu estimes conveniente, y poder cambiar el camino elegido, cambiar la ruta.
Los valles, los altos, los bajos, todo lo que implica un camino largo, cada cosa que puedes ver en este, son aún más increíbles si las observas detenidamente, si te das el tiempo quizás no de comprenderlas, pero sí de contemplarlas y de poder darte el tiempo de dimensionar la influencia de esto en tu andar.
Por lo tanto, no correré nunca más, solo quiero caminar despacio y disfrutar cada cosa a mi paso, solo quiero darme el lujo de cambiar de rumbo cuantas veces se me plazca y disfrutas cada segundo, minuto, hora y día de este largo camino, no tengo claro cuando será el fin, cuando llegare a mi destino, y no tengo intenciones de saberlo tampoco.
Nutrirme del camino y sus relieves y de todo lo que él me pueda aportar creo que es lo más gratificante de este nuevo paso por este mundo.
Sin nunca olvidar mi origen,
Por lo menos este origen, del que tengo cierta conciencia.

sábado, 22 de octubre de 2016

Darse cuenta

Darse cuenta en algún momento quien eres en realidad.
Cuesta un poco, bastante.
Mirar tu vida y sentir si lo que has hecho, es lo que quieres.
Sentir si eres quien quieres.
Si la persona frente al espejo eres realmente tú.
Han pasado tantos por tu camino.
Por tu vida.
Momentos, risas, sueños, ilusiones.
Besos robados, respiraciones entrecortadas.
Caídas, golpes, llantos y peleas.
Ha sido tanto y a la vez tan poco.
Muchos ya no están, se fueron sin aviso, otros avisaron.
Todos siguen con sus vidas y tú,  tu también lo haces, pensaste por un momento no poder hacerlo.
Te has dado cuenta que siempre puedes.
Nada es imposible y lo sabes,  el temor es solo un obstáculo que ya sabes como sortear,  a veces es un poco más intenso.
La intensidad ya no molesta, te agrada, se ha vuelto adictiva.
Siempre fuiste una adicta a ella, a la adrenalina, al temor.
La sensación de estar siempre en un precipicio.
Ahora es imposible dejar de ser tu, imposible dejar de respirar y amar inclusive el aire.
Los que te formaron ya no están.
Pero sigues sintiéndolos.
Y a pesar de no ser lo que ellos hubiesen querido.
Eres lo que tú quieres.

Soy simplemente yo y lo amo.

lunes, 17 de octubre de 2016

¿ Hasta que punto?

¿Hasta qué punto somos capaces de aguantar?
De aguantar ser normal frente a los cánones de la sociedad, hasta qué punto tomamos eso como guía o modelo para llevar el camino que llevamos, hasta que punto soportamos ser lo que somos debido a lo que se nos impone para un momento y un estado, en qué momento no nos damos cuenta que está corriendo la vida, el tiempo, las horas y los minutos, lo peor es que si llegamos a darnos cuenta, ¿porque no somos capaces de frenarlo?.

Después de pasar horas conversando volví a recordar,  hace mucho tiempo que me había perdido, pero encontrarme nuevamente fue sumamente rápido,  no me refiero al tiempo, me refiero a que, a pesar, de que pase años pérdida, cuando decidí que tenía que encontrarme, no me demoré mucho tiempo en hacerlo.

Fue gratificante y sencillo recordar lo que me gusta, lograr entender porque estaba caminando un camino que no era el mío y si, dentro de todo, hay cosas que aún debo resolver, sé que lo haré y vivo para mejorar, en base a eso cada día estoy más plena.

Logre dejar de ponerle pero a todo, aunque aún, a pesar de eso, le pongo el pero a algunas cosas,  dejé de tener asuntos pendientes, todo lo que merece que yo resuelva se resuelve y lo que resta se va de mi vida sean persona o actitudes, no me sirve ni me interesa, la regla,  que todo sume.

Hoy te mire  y te dije en algún momento ¿donde te metiste?.

También me di cuenta, una vez más, cuanto me ayudaste, trataste de todas formas de que yo me encontrara conmigo misma y botaste muchas cosas y otras a pesar de que andas medio perdido, aun me ayudas a botar, logre volver a reencantarme conmigo, pero ahora el punto eres tú, estas inmerso en  un sistema en el que todo el mundo está sumergido. Por ende no sería extraño que te destrozara, como a todo el mundo. Tú no eres de laspersonas que se estresan y creo te molesta mi ligereza más que nada, porque eras así y desearías volver.

Lo dije hoy, a pesar de que tengamos normas y estructuras que nos rigen como a todos, en algún punto debemos dejar de pensar en ellas, porque claro está, tienes una rutina, pero el horario de trabajo se cumple en algun momento y termina, tu vida, es tu vida haz lo que tienes que hacer, vivela y cuando salgas de la pega, solo vete, desligate de ella

Tu trabajo no es tu vida
La pega es sólo eso...  pega, y pucha que esta pegando fuerte ahora.

Entiendo que quieras arrancar, pero siento que quizás, bueno no será mañana, pero el momento en el que arranques, tienes que arrancar siendo tú y para volver a ser tú, soluciona problemas y disfruta  nuevamente, sin mochilas, sin nada que haga ruido.

Está bien no tener todos los días de la semana para hacer una locura, pero de repente un fin de semana se puede hacer y no ir todos los fines de semana donde mismo.

Estas volviendo tu vida una rutina, tú la impusiste y así la asumes para vivir ahora.

Vuélvete loco nuevamente,  que esa locura linda vuelva,  porque a pesar de que te sientas cansado, tus ojos aún brillan deseosos por mil cosas que hacer.

No siempre es necesario arrancar, la rutina no es una excusa para no resolver los cables pelados y no buscar los tornillos faltantes, solo empieza a atar cabos.

Que nada consuma las ansias de vivir,  pero no dejes nada inconcluso...  Todo se debe cerrar,  responsabilidad no significa esclavitud.


miércoles, 12 de octubre de 2016

Compañer@s de vida, almas gemelas, amig@s.

Con los años que llevo con los pies puestos en la tierra, aunque nunca he sido demasiado aterrizada y hasta el punto en que mi memoria tiene capacidad, han pasado por mi vida muchas personas.
Tengo la convicción a pesar de haber salido herida unas cuantas veces que la gente no es mala, que solo actúa frente a las circunstancias que la vida ha puesto frente a ellos y que su forma de actuar no es más que lo que han logrado establecer a punta de sus experiencias.
Tengo también la certeza de que el termino amiga@ es usado con demasiada ligereza hoy en día, creo inclusive que yo lo uso a tontas y a locas algunas veces, pero si llego a hacer memoria siempre he dicho que mis amigos son escasos y mis amigas son contadas con los dedos de la mano.

Ha sido más fácil para mi relacionarme con el género masculino, yo creo que quizás es mi forma de ser, o quizás es la forma de ser de mi género, siento que todas las mujeres solemos ser envidiosas y un poco venenosas y en realidad entre el veneno y la envidia no me gusta manejarme.

Tengo compañeros de vida que han llegado a formar parte de mi familia, que he llego yo a ser parte de su familia, la familia que uno escoge a veces es más satisfactoria que la familia impuesta.

Y he llegado a encontrar en este universo de gente que me rodea almas gemelas, personas con las que puedo compartirme sin temor a nada, porque sé que, aun siendo diametralmente distintas a mí, encajamos de una manera muy poco usual a lo común.

El punto es que amo con locura a todas esas maravillosas personas que hoy están en mi mundo, ese mundo loco y a veces un poco incomprensible, tengo la facultad para poder decirles cuanto los amo y poder expresárselos con acciones y actitudes, a cada uno de una forma distinta, jamás hago lo mismo o digo lo mismo con dos personas, porque no existen dos personas iguales, cada uno con sus singularidades aportan a mi diario vivir una exquisita mezcla de sensaciones que me llenan de sobremanera.

Y para los que han pasado, sea para bien o sea para mal, les guardo el cariño más enorme y más sincero que pueda existir, el rencor nunca ha ido conmigo, es más el daño que se hace uno mismo que el que le puede provocar al otro sintiendo rencor, además no somos nadie para juzgar las acciones de los demás.

Por eso:
A todos quienes pasaron por mi universo, no los he olvidado.
A los más recientes, ¿ustedes están seguros que quieren seguir aquí?, si la respuesta es sí, no prometo rosas, pero si prometo sinceridad.
Y a los de siempre, los que permanecen frente a tormentas, oscuridades y toda adversidad, los amo, es en los malos momentos cuando sabes quienes deben seguir caminando contigo.

Control

Desde que tengo uso de razón me agrada tener el control de las situaciones,
de mis sentimientos,
mis acciones,
e inclusive de la repercusión que pueda causar todo lo antes nombrado.
Y estoy aquí en un punto de mi vida en que creo que perdí el control,
me doy cuenta que esa necesidad de poder controlarlo todo no era mas que una mascara,
una mascara absurda e inútil, porque si hago memoria no fue siempre así,
eso quiere decir que empecé a escribir mintiendo. Pero claro ... cuesta un poco tratar de entender ese empecinamiento en manejar todo,y es que en algún momento de la vida solo fluía... claro si lo pienso mas calmadamante no es que yo quisiese controlar todo, es que viví en un mundo donde me contralaban de sobremanera y eso me hizo querer tomar la misma acción ante las cosas.

El problema esta en cuanto cuesta volver a fluir,
volver a sentir...
volver a respirar la vida que amamos y necesitamos ,
volver a gozar y disfrutar de cada cosa que nos entrega el universo a nuestro paso,
en eso me encuentro, tratando de que todo fluya sin cuestionarme,
aun así hay momentos en que la desesperacion de no tener el control absoluto de mi, me colapsa ,
mas allá de no tener control de mi, es la sensacion que pudiese llegar el momento en que los sentimientos me desborden y no pueda controlar mis impulsos,pero creo que debo dejar de cuestionarmelo, dejar de reprimirme .

Si quiero fluir, debe ser completo,
quizás no llegue a pasar mañana,
quien sabe cuanto tiempo me demore en lograr volver a sentirme una con la brisa...

PERO SE QUE LLEGARA.