Sin reparo alguno me senté en el suelo,
contemplé el cielo como tantas otras veces ,
me recosté sobre la hierba mojada
y recordé mi infancia casi olvidada,
me vi tan pequeña,
perdí la noción de haber sido así,
me sentí frágil ,
tal cual como hoy me siento,
pero en ese instante era más fácil demostrar esa fragilidad,
no tenía un cuerpo que ocultara mis sentimientos.
Volví de un golpe a la realidad
y el cielo estaba ahí,
pero ya no era azul,
el tiempo paso imperceptible en mi mente,
y ensangrentadas las nubes se despedían de mí.
La luna poco a poco hacia su aparición,
una que otra estrella traviesa le hacía compañía.
Desee profundamente continuar ahí,
tendida sobre el frio,
observando el infinito,
pero recordé que mi tiempo ya no es libre como lo fue,
ahora es escaso,
escaso pero mil veces más valioso.
contemplé el cielo como tantas otras veces ,
me recosté sobre la hierba mojada
y recordé mi infancia casi olvidada,
me vi tan pequeña,
perdí la noción de haber sido así,
me sentí frágil ,
tal cual como hoy me siento,
pero en ese instante era más fácil demostrar esa fragilidad,
no tenía un cuerpo que ocultara mis sentimientos.
Volví de un golpe a la realidad
y el cielo estaba ahí,
pero ya no era azul,
el tiempo paso imperceptible en mi mente,
y ensangrentadas las nubes se despedían de mí.
La luna poco a poco hacia su aparición,
una que otra estrella traviesa le hacía compañía.
Desee profundamente continuar ahí,
tendida sobre el frio,
observando el infinito,
pero recordé que mi tiempo ya no es libre como lo fue,
ahora es escaso,
escaso pero mil veces más valioso.
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