Con el pasar del tiempo me he dado cuenta que repito patrones,
es como el dicho tropecé de nuevo con la misma piedra,
de alguna forma toda mi vida critique el rol de mujer de mi madre,
no su rol materno porque siento que nadie le enseño y dentro de sus miedos y errores lo ha hecho de una forma excepcional,
pero su rol como mujer siempre me choco,
la mujer sumisa me colapsaba,
la mujer que se asumía machista,
esa que corría a sacarle los zapatos a su hombre cuando llegaba a la casa, la que dejaba a los hijos de lado y le servía el plato mas grande al hombre de la casa, que en ningún momento fue el hombre de la casa , en ningún aspecto y por sobre todo, la mujer que asumía, aceptaba y no le molestaba, ser , la otra mujer.
Nunca entendí el porque, siempre trate de no juzgar, pero con el paso de los años y el visible deterioro de mi padre fue imposible no tocar el tema con ella, el ver que la muerte de el venia a pasos agigantados hacia nosotras era un poco abrumador, sobretodo por el hecho de saber que yo me tendría que enfrentar a esa situación sola, no literalmente sola, pero sin mi compañera de vida, sin ella.
Trato de hacerme entender de mil formas distintas que cuando una se enamora no mira mas allá, y en realidad la situación del otro no tiende a importar, me costaba entender, mas que el hecho de que se hubiese inmiscuido en una familia ya formada, fue el hecho de que se valorase tan poco como mujer, no es porque sea mi madre, pero la vieja lo es todo, es regia, es culta, es la zorra.
Por ende cuando fui creciendo caí yo, no de la misma forma, pero si de forma similar, he sido patas negras como dice, la amante, bastantes veces, de hombres distintos, de mujeres distintas, inclusive de mujeres que conozco y me estimas, es mas, de mujeres que yo estimo, y al igual que mi madre, no me arrepiento, la entiendo en cierta forma, es mucho mas cómodo, no tienes motivos para reclamarle a nadie, nadie te controla, y hay mil factores mas que influyen en la decisión de estar sola, pero a la vez tener a alguien que sabes te quiere, pero no lo suficiente como para dejar a la otra persona, y tu no lo quieres lo suficiente como para pedírselo o es mas, lo quieres tanto que no eres capaz de pedirle que deje su vida, y aceptas y asumes vivir a la sombra.
Pero hay un punto que ahora tengo claro y que creo tendré claro para el resto de mi vida, me quiero a mi! y me quiero mas de lo que pueda querer a cualquier persona que se cruce en mi camino ( esto asumo excluye a personas que salgan quizás en algún momento de mi interior) y me quiero tanto y me acepto y respeto tanto, que no se trate de que no pueda repetir patrones, se trata de que por respeto a mi misma he decretado no hacerlo, por mi y por mi futuro!
No me lo merezco yo, no se lo merece la otra mujer, no lo merece nadie, por respeto y amor.
NO MAS!
No hay comentarios:
Publicar un comentario