Me lo he preguntado mil veces, ¿qué es lo que queremos?
El ser humano suele ser muy complejo, suelo relacionarme con
seres humanos con formas de pensar muy distintas y eso hace que esa pregunta de
vueltas tanto en mi cabeza.
Sobre todo, en el ámbito afectivo, porque veo como la gente
se encarga siempre de decir exactamente lo que quiere de otra persona de tener
las cosas claras, de saber que necesita, y llega esa persona y no sé en qué
punto del camino, dejan de ver que tiene eso que ellos querían y pidieron, y se
enfocan netamente en los defectos del otro, aun cuando el otro ha tenido la
sinceridad de decirle ciertas cosas en las que puede errar.
Lo he hecho mil veces, y espero no hacerlo más.
Pero porque nos ensañamos tanto con el otro, porque nos
empeñamos en remarcar sus defectos y no nos detenemos ni siquiera un momento en
analizarnos a nosotros mismos, y darnos cuenta que es lo que estamos haciendo
para que esa persona actué así, más aun, que estamos haciendo nosotros que solo
nos fijamos en eso y dejamos de fijarnos en lo que nos gustó de esa persona.
Porque el ser humano se encarga de culpar al otro, cuando lo
primero que deberíamos hacer es buscar dentro de uno que puedes cambiar para
que el otro reciba eso y cambie también.
Todos somos luz, todos brillamos, obviamente nuestra
ausencia se nota, obviamente siempre merecemos algo mejor, pero tengo la sensación
que debe haber un punto en la existencia de uno en que digas, quizás si merezco
algo mejor, pero no lo quiero, estoy justo donde quiero y tengo justo lo que
quiero, mirar para el lado y ver a través de los ojos del otro y poder darte
cuenta que pueden haber en el mundo un millón de personas mejor que esta, pero
es esta la que ha caminado contigo y quieres que siga caminando, porque obviamente
si tu mereces algo mejor, el que está a tu lado, también lo merece.
¿Existirá ese punto en que ambos sabiendo que existe algo
mejor estén seguros que no lo quieren y solo quieren lo que tienen enfrente?
¿Qué quiero yo?
Yo quiero vivir, quiero disfrutar de mi vida, quiero poder
conversar con alguien que no cuestione mis pensamientos, ni mis sentimientos,
tampoco mis ideales o sueños, eso no quiere decir que él no me diga lo que no
le parece, quiero que esa persona me haga pensar y darme cuenta que estoy
haciendo bien y mal, pero que lo haga de la forma correcta, franca, sincera,
directa, y que yo cuando me exprese y cuando le haga ver algo, él se cuestione
y piense y se dé cuenta si lo que está haciendo loe está haciendo bien o
haciendo mal, creo que no es tan difícil, o quizás sí.
Quiero un compañero, que tenga sueños igual que yo, que sea
capaz de realizar sus sueños sin que esos interfieran en los míos y quiero que
en algún momento tengamos sueños en común, la realización personal para mi es
importante para generar una realización en conjunto.
Quiero aventuras, quiero risas, quiero emociones, quiero
sinceridad.
Los detalles, esos se ven en el camino, esos se conversan,
creo que la comunicación es lo más importante, si no puedes expresarte con
alguien, déjalo, jamás podrás ser tú.
¡Al fin de cuentas eso quiero, ser YO!
Por eso creo que cuando te gusta alguien a mitad de camino
suele ser mucho más emocionante y más placentero, ya conoces ciertas cosas del
otro, que quizás si esa persona te hubiese gustado inmediatamente no hubieses
visto, me gusta conocer a alguien antes de que me guste, los amores a primera
vista, pueden ser enriquecedores, pero necesito saber a qué me estoy
arriesgando, no por el hecho de que no me guste saltar al vacío o la
adrenalina, sino todo lo contrario, lo encuentro mucho más adrenalinico, porque
sabes hacia dónde va esa persona y sabes hacia dónde vas tú, y eso es lo
emocionante darte cuenta si es que en algún punto del camino pueden ir juntos o
solo simplemente caer.
Importante y nunca olvidar, para crecer juntos, deben
ayudarse a crecer el uno al otro.
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