martes, 23 de agosto de 2016

Encontrarme

Muchas veces me sentí perdida, siendo una persona que no quería ser,haciendo cosas que no sentía ni amaba, no amando mi vida, ni siquiera amándome a mí misma,llego un punto en que analice tanto todo, que no encontraba el punto en que me había perdido...
El punto, el error fue ese, analizarlo todo.

Quedarme detenida en los pesos del pasado, en las heridas, en los errores, las penas, la gente olvidada y perdida.

Pero como dicen por ahí, hay que perderse para encontrarse, quizás me demore un poco más, pero valió la pena demorarme todo lo que me demore, valió la pena ver el dolor por dentro y sufrir, llenarme de muros y heridas... todo vale la pena para crecer.

Y, sobre todo, todo vale la pena para volver a encontrarse.
Para volver a disfrutar de las cosas simples.

Como me dijo alguien para disfrutar de los momentos en los que me siento plena, esos momentos se han vuelto constantes y casi permanentes.

El poder llegar a ocuparme en vez de preocuparme, analizar sin quedarme pegada, manejar y saber identificar mis emociones y sentimientos es lo que más quise en algún momento y es lo que hoy tengo.

Quizás la subida ha sido un poco vertiginosa, el último tiempo se han cruzado en mi vida ciertas situaciones y personas que me han hecho brillar un poco más, o mejor dicho que me han hecho darme cuenta de mi brillo y podria tener miedo a que despues de esta subida, caiga nuevamente, pero no tengo miedo, se que volver a subir y con eso me basta.

Primero fue una batalla constante por mantener mis muros intactos, por seguir en mi zona de confort, por no dejar que nadie entrara en mí, ni conociera mis más oscuros rincones, ese miedo absurdo a sentirse vulnerable frente a alguien, a que si alguien se preocupa/ocupa de ti es una señal clara de que viene un descontrol y con eso el daño era terrible, pero era imposible... no podía seguir siendo un muro de miedos, lo deje entrar, lo deje derribar barreras que nadie pudo, lo deje de espantar y cuando lo hice, se espantó, le agradezco enormemente, el hecho de haberse dado el trabajo minucioso quisiese o no con intención, de bajarme la guardia y darme el espacio para permitirme sentir nuevamente, volver a ser yo sin miedo, no era el momento, no era la persona, pero el cariño inmenso jamás se ira, su constancia me hizo valiente, y esa valentía, sé, nadie podrá quitármela nunca más.

Y ahora aquí estoy, mucho más dispuesta, mucho más abierta, conociendo de nuevo, dejando que me conozcas  conozcan, mostrándome tal cual soy, siendo yo, tratando de fluir y no cuestionarme o analizar tanto todo lo que hago , todos mis actos son mis instintos, los sigo fielmente, no pienso nunca más dejar que mi instinto que grite desesperadamente sin oírlo, creo que esa sensación que tienes cuando conoces a alguien y te sientes atrapado por su forma de expresar es maravillosa, da lo mismo si será tu amigo, si será una aventura, si será quizás... quizás que será... solo sé que cuando mis entrañas me dicen que esa persona debe estar en mi vida, en mis días, nunca más hare oídos sordos.

Hoy me rio y me rio escandalosamente como no lo hacía hace mucho, no solo con esa persona, pero es más grato hacerlo con él, la gente que se cruza en tu camino es por algo, no pierdas la oportunidad de ver más allá de los ojos de alguien, de conocer su mundo, porque en el mundo de cada uno puedes encontrar muchas cosas que te ayuden a complementar el tuyo y eso es lo que necesitamos nuestro mundo más completo.

No temo a que me conozcas conozcan, a sentirme vulnerable, a vivir.

Y puedo decir que me encontre!


sábado, 20 de agosto de 2016

¿Que es lo que queremos?



Me lo he preguntado mil veces, ¿qué es lo que queremos?
El ser humano suele ser muy complejo, suelo relacionarme con seres humanos con formas de pensar muy distintas y eso hace que esa pregunta de vueltas tanto en mi cabeza.
Sobre todo, en el ámbito afectivo, porque veo como la gente se encarga siempre de decir exactamente lo que quiere de otra persona de tener las cosas claras, de saber que necesita, y llega esa persona y no sé en qué punto del camino, dejan de ver que tiene eso que ellos querían y pidieron, y se enfocan netamente en los defectos del otro, aun cuando el otro ha tenido la sinceridad de decirle ciertas cosas en las que puede errar.
Lo he hecho mil veces, y espero no hacerlo más.
Pero porque nos ensañamos tanto con el otro, porque nos empeñamos en remarcar sus defectos y no nos detenemos ni siquiera un momento en analizarnos a nosotros mismos, y darnos cuenta que es lo que estamos haciendo para que esa persona actué así, más aun, que estamos haciendo nosotros que solo nos fijamos en eso y dejamos de fijarnos en lo que nos gustó de esa persona.
Porque el ser humano se encarga de culpar al otro, cuando lo primero que deberíamos hacer es buscar dentro de uno que puedes cambiar para que el otro reciba eso y cambie también.
Todos somos luz, todos brillamos, obviamente nuestra ausencia se nota, obviamente siempre merecemos algo mejor, pero tengo la sensación que debe haber un punto en la existencia de uno en que digas, quizás si merezco algo mejor, pero no lo quiero, estoy justo donde quiero y tengo justo lo que quiero, mirar para el lado y ver a través de los ojos del otro y poder darte cuenta que pueden haber en el mundo un millón de personas mejor que esta, pero es esta la que ha caminado contigo y quieres que siga caminando, porque obviamente si tu mereces algo mejor, el que está a tu lado, también lo merece.
¿Existirá ese punto en que ambos sabiendo que existe algo mejor estén seguros que no lo quieren y solo quieren lo que tienen enfrente?
¿Qué quiero yo?
Yo quiero vivir, quiero disfrutar de mi vida, quiero poder conversar con alguien que no cuestione mis pensamientos, ni mis sentimientos, tampoco mis ideales o sueños, eso no quiere decir que él no me diga lo que no le parece, quiero que esa persona me haga pensar y darme cuenta que estoy haciendo bien y mal, pero que lo haga de la forma correcta, franca, sincera, directa, y que yo cuando me exprese y cuando le haga ver algo, él se cuestione y piense y se dé cuenta si lo que está haciendo loe está haciendo bien o haciendo mal, creo que no es tan difícil, o quizás sí.

Quiero un compañero, que tenga sueños igual que yo, que sea capaz de realizar sus sueños sin que esos interfieran en los míos y quiero que en algún momento tengamos sueños en común, la realización personal para mi es importante para generar una realización en conjunto.
Quiero aventuras, quiero risas, quiero emociones, quiero sinceridad.
Los detalles, esos se ven en el camino, esos se conversan, creo que la comunicación es lo más importante, si no puedes expresarte con alguien, déjalo, jamás podrás ser tú.
¡Al fin de cuentas eso quiero, ser YO!
Por eso creo que cuando te gusta alguien a mitad de camino suele ser mucho más emocionante y más placentero, ya conoces ciertas cosas del otro, que quizás si esa persona te hubiese gustado inmediatamente no hubieses visto, me gusta conocer a alguien antes de que me guste, los amores a primera vista, pueden ser enriquecedores, pero necesito saber a qué me estoy arriesgando, no por el hecho de que no me guste saltar al vacío o la adrenalina, sino todo lo contrario, lo encuentro mucho más adrenalinico, porque sabes hacia dónde va esa persona y sabes hacia dónde vas tú, y eso es lo emocionante darte cuenta si es que en algún punto del camino pueden ir juntos o solo simplemente caer.
Importante y nunca olvidar, para crecer juntos, deben ayudarse a crecer el uno al otro.


Complicidad

¿En qué punto del camino nos damos cuenta de que encontramos la complicidad que tanto deseamos?
Y en realidad quien nos dice si esa complicidad que deseábamos es la que encestábamos,
Con el paso de los años, los meses y los días, la vida da vueltas inesperadas,
como dicen por ahí, la vida te da sorpresas.

Pero es imposible no cuestionarse cosas,
y en realidad no creo que cuestionarlas sea malo,
todo lo contrario,
pero creo que el cuestionamiento excesivo es que el me frena la mayoría de las veces.
Obviamente uno la mayoría de las veces crea castillos en el aire,
hace proyecciones y se imagina la vida de cierta forma, con ciertas personas y ciertas situaciones que son las que deseamos,
pero ahí está el punto, lo que deseamos no es siempre lo que necesitamos,
el universo se encarga día a día de demostrármelo con más fuerza.

Estoy un punto donde me dejo sorprender a diario,
donde el mañana, si me preocupa, pero no ocupada gran parte de mi vida como en algún momento,
donde disfruto día a día de las cosas que la vida me entrega
y por sobre todo de la gente que se ha cruzado en mi camino

Son esas personas, y lo digo en plural para tratar en mi cabeza de no individualizar el sentimiento, con las que he creado una complicidad que hace mucho no tenia, con las que me siento yo, con las que puedo disfrutar y expresar todo lo que venga a mi cabeza y a mi corazón, sin miedo a su reacción sobre mi pensamiento o sobre lo que he vivido y he sentido, las que me ayudan a dejar de preocuparme y empezar a ocuparme, y puedo decir con toda seguridad , que son las personas con las que me he crecido.

Y me encanta, me encanta estar en ese punto, en que debo pedir que se callen en un momento porque mi panza duele de tanto reír, en que basta con mirar a alguien para que sepa que pasa y solo se sonría, en que no tengo que decir palabras y ya saben que estoy pensando, quizás eso es lo que necesito y en realidad no es lo que quise en algún momento.

De algo estoy 100% segura, es lo que hoy me hace sonreír y creo que con eso basta.

Como dice una gran amiga... fluir... nada más que fluir....

Y obviamente llego a un punto que siempre me hace dudar, porque ahora? porque en este momento? y porque esa persona? o esas personas? que hace que sea importante? que llegue a hacerme pensar de esta forma, cuando en algún momento solo quería dejar de pensar, existir, respirar, no tengo respuestas, no creo que nadie las tenga, tampoco quiero encontrarlas, no sé si las encuentre con esa personas, no si las encuentre con alguien más, en realidad no sé si tengas respuesta, solo sé que dentro de todo el torbellino de sentimientos que a veces se volvía mi cabeza, hoy tengo un mini torbellino de sentimientos en mi corazón, pero son sentimientos claro, sentimientos que no me dan miedo, pero que no tengo la intención de imponer. cada persona vive sus procesos a su ritmo, cada persona ve en qué punto le toca el alma la otra persona, y eso nadie lo puede manejar, quizás lo que a mí me provoca alguien, no es lo que yo provoco en alguien y quizás en algún momento si se lo provoque, pero ya será demasiado tarde porque a mí no lo provocara, eso es lo difícil, sincronizar sintonías.

No tengo la intención de hacerlo a la fuerza, no tengo la intención de propiciar nada, nunca ha sido mi estilo, la vida se encargará de eso, de decirme, cuando, donde y ¿por qué? por qué no importa... las cosas sin explicación, son las más exquisitas, y las personas sin explicación también.



martes, 9 de agosto de 2016

No mas!

Con el pasar del tiempo me he dado cuenta que repito patrones,
es como el dicho tropecé de nuevo con la misma piedra,
de alguna forma toda mi vida critique el rol de mujer de mi madre,
no su rol materno porque siento que nadie le enseño y dentro de sus miedos y errores lo ha hecho de una forma excepcional,
pero su rol como mujer siempre me choco,
la mujer sumisa me colapsaba,
la mujer que se asumía machista,
esa que corría a sacarle los zapatos a su hombre cuando llegaba a la casa, la que dejaba a los hijos de lado y le servía el plato mas grande al hombre de la casa, que en ningún momento fue el hombre de la casa , en ningún aspecto y por sobre todo, la mujer que asumía, aceptaba y no le molestaba, ser , la otra mujer.
Nunca entendí el porque, siempre trate de no juzgar, pero con el paso de los años y el visible deterioro de mi padre fue imposible no tocar el tema con ella, el ver que la muerte de el venia a pasos agigantados hacia nosotras era un poco abrumador, sobretodo por el hecho de saber que yo me tendría que enfrentar a esa situación sola, no literalmente sola, pero sin mi compañera de vida, sin ella.
Trato de hacerme entender de mil formas distintas que cuando una se enamora no mira mas allá, y en realidad la situación del otro no tiende a importar, me costaba entender, mas que el hecho de que se hubiese inmiscuido en una familia ya formada, fue el hecho de que se valorase tan poco como mujer, no es porque sea mi madre, pero la vieja lo es todo, es regia, es culta, es la zorra.

Por ende cuando fui creciendo caí yo, no de la misma forma, pero si de forma similar, he sido patas negras como dice, la amante, bastantes veces, de hombres distintos, de mujeres distintas, inclusive de mujeres que conozco y me estimas, es mas, de mujeres que yo estimo, y al igual que mi madre, no me arrepiento, la entiendo en cierta forma, es mucho mas cómodo, no tienes motivos para reclamarle a nadie, nadie te controla, y hay mil factores mas que influyen en la decisión de estar sola, pero a la vez tener a alguien que sabes te quiere, pero no lo suficiente como para dejar a la otra persona, y tu no lo quieres lo suficiente como para pedírselo o es mas, lo quieres tanto que no eres capaz de pedirle que deje su vida, y aceptas y asumes vivir a la sombra.

Pero hay un punto que ahora tengo claro y que creo tendré claro para el resto de mi vida, me quiero a mi! y me quiero mas de lo que pueda querer a cualquier persona que se cruce en mi camino ( esto asumo excluye a personas que salgan quizás en algún momento de mi interior) y me quiero tanto y me acepto y respeto tanto, que no se trate de que no pueda repetir patrones, se trata de que por respeto a mi misma he decretado no hacerlo, por mi y por mi futuro!

No me lo merezco yo, no se lo merece la otra mujer, no lo merece nadie, por respeto y amor.

NO MAS!